Sabías que...
 
 
 

 

NO ES TAN FÁCIL, SER FELIZ

Esta felicidad comercial, que ofrecen a precio de saldo y de rebajas, es un alegrón de momento, es la felicidad del jumento.

La auténtica felicidad no es una alegría sensorial ni virtual, es una alegría espiritual.

Valiéndome del típico tópico, “crisis de identidad”, te digo que no tienes felicidad porque has perdido tu identidad; perdiste, o no renovaste mediante la confesión sacramental, tu D.N.I. católico.

Pero, que no te corte, el haber perdido el Norte.

Jesús, Dios, nos dice, en Luc. 10, 20: “Mas no os alegréis de que los espíritus os estén sometidos; alegraos más bien de que vuestros nombres estén escritos en los Cielos”. (Imagino un gran Libro de Visitas Previstas).

No pienses tanto en tu identidad, y piensa más en tu santidad, en tu Plena Felicidad Eterna.

El hombre es un animal racional->celestial.

Decía al principio que no es tan fácil ser feliz, pero es muy sencillo de entender: ¡Cumple con tu deber!, ¡déjate de cuentos y cumple los Mandamientos!; y para resumirlo mejor: sacrifícate por amor.

QUÉ TE PARECE si empiezas hoy, ahora, ya.


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23-7-2016